El Efecto Fosbury

Frente al cambio no son las empresas más fuertes ni las mas competitivas las que están destinadas a permanecer, sino aquellas que tienen la habilidad para adaptarse de  manera más inteligente los cambios.

Es un día soleado en el Estadio Olímpico de la ciudad de México, en los graderíos el público, llegado desde los más recónditos lugares del planeta, observa con entusiasmo las distintas pruebas que se van ejecutando con motivo de los juegos olímpicos de 1968. Una de las competencias es el salto de altura y los espectadores observan con gran expectativa los acontecimientos, y siguen de cerca en los tableros manuales de ese entonces, los indicadores de altura que alcanzan los competidores, esperando que alguno de ellos registre una nueva marca.

Todo ocurre con normalidad y de repente la sorpresa. Luego de décadas en las que los atletas del mundo entero venían perfeccionando la técnica de salto que consistía en correr hacia la barra y lanzarse hacia adelante efectuando el típico movimiento de rodillo transversal o el salto en tijeras, un joven atleta de 21 años al que pocos conocían y tenían en cuenta llamado Dick Fosfury, sorprende a todos, propios y extraños, corriendo hacia la barra y lanzándose de espalda por encima de ella. El resultado, un nuevo record olímpico y mundial (2.29 mts.), medalla de oro y gloria para el desconocido.

La reacción de los demás competidores fue la esperada, pidieron la descalificación del atleta norteamericano, sin embargo; aunque las normas olímpicas tenían sus reglas, nada impedía la utilización de nuevas técnicas en el salto de altura, las quejas fueron desoídas por los jueces y Dick Fosbury fue consagrado en el podio.

A partir de ese día todos los atletas comenzaron a practicar lo que en la actualidad se conoce como el salto Fosbury.

Este bien podría ser un clásico ejemplo de cambio de paradigma, y Dick Fosfury estaría encasillado en la categoría de Disidente, “un practicante del paradigma prevaleciente que observa los problemas en el entorno, y por alguna extraña razón comprende que dentro del paradigma actual, no se podrá encontrar la solución con resultados positivos y, toma la iniciativa para cambiar el paradigma” . La ventaja de estas personas es que aunque están enteradas y conocen el paradigma, no se dejan atrapar por él. Estas personas existen, son raras y con frecuencia incomprendidas, trabajan al margen de sus disciplinas, se los trata de disidentes, como casos difíciles y no siempre son bienvenidas. Sin embargo, una vez que logran demostrar la validez de sus ideas, se produce una revolución, todos vuelven a cero.

Por cero debe entenderse que cualquiera que sea su posición en el antiguo paradigma (líder en el mercado, mejor en tecnología, el de mayor reputación), con el nuevo paradigma uno regresa a la línea de partida. Debido a este cambio en las posibilidades y nuevas reglas de juego, los practicantes tienen la posibilidad no sólo de competir, sino de vencer a los colosos en el nuevo paradigma.

Una respuesta to “El Efecto Fosbury”

  1. supervictor Says:

    Muy interesante, lo que nos muestra que todo lo nuevo tiene cabida para ser experimentado y sus resultados los consideramos óptimos porque no hacerlo.

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